La tensión en el dormitorio era sofocante, como siempre. El sonido repetitivo de pasos y murmullos llenaba el ambiente mientras los jugadores intentaban acostumbrarse al infierno que habían elegido —o que habían sido forzados a enfrentar. Fue entonces cuando ella entró. Caminando con calma, pero cargando un magnetismo que hacía que las miradas ...Leer más